Hay momentos en que un rayo del sol que acostumbraba a alumbrarte desaparece, son momentos en que todo lo sientes frio y extrañamente oscuro, momentos en que la incertidumbre de no saber si otro rayo volverá a calentarte te hace estremecer como la humedad de la mañana.

Pero en esos momentos hay alguien que con sus brillantes y calidos rayos te alumbra completamente, es más, miestras te alumbra te mira a los ojos y te dice “Siente mi calor, calientate” Son esos rayos los que te hacen sentir ilusión de nuevo, te hacen ver que en la vida hay más luz y claridad, que hay sensaciones nuevas que sentir, que hay sensaciones nuevas que vivir. Es entonces cuando te das cuenta que estabas cegado anteriormente por ese rayo de sol y que ahora con este sol que alumbra, pero no ciega, descubrirás muchas cosas nuevas, harás todo lo que siempre quisiste hacer y disfrutarás como siempre quisiste hacerlo, eso sí, alumbrado por ese nuevo sol de esperanza e ilusión.

Gracias por enseñarme a descubrir, gracias por enseñarme a vivir, gracias por estar ahí.